Picota de Presencio

Picota de Presencio

lunes, 9 de mayo de 2011

AUSENCIA, PRESENCIA, MUTACION, SUFRIMIENTO Y CACHONDEO


Generalmente el título de un escrito, quiere recoger en esencia el argumento del mismo y a mí a la vez va a servirme de guión premeditado, al comentario sobre el último viaje emprendido hacia Málaga para la asistencia mensual de las comidas.
AUSENCIA: Quiso alguna conjunción sideral, que los astros en su peregrinar produjeran alteraciones en sus órbitas perennes, y el recorrido en sus giros desviaran los caminos. Todo el cáos se produjo simultáneamente. Miklos, no puede ir, asuntos primarios le obligan al desamparo y a la renuncia del más preciado anhelo, viajar junto al Calvo y el Bardo, comer con sus más caros amigos y pagar religiosamente el alimento, (éste sí).
Este primer apartado, conlleva además la suplencia en su aportación automovilística así como su favor y experta condición de chofer titular del grupo, ganado con harta solvencia dadas sus óptimas condiciones y atenciones. Este hecho debería dar paso simultáneo al segundo "profesional", lejos sin embargo de tal calidad y pericia, pero cual suplente de Casillas (casi inédito),
está dispuesto siempre a complacer al "Mister", en éste caso "El Alcalde", que bien podía ser también un”Mister", por lo que cree entender de fútbol, igual que la mayoría de ellos.
Pero hete aquí, que otro hecho sin precedente, hace que se derrumbe el edificio de la felicidad humana, al comprobar "el Bardo", (portero suplente para seguir con el símil), chofer de ausencias en la realidad, que ha sido desposeído de su vehículo, por familiar muy cercano, tanto, como para apropiárselo sin menoscabo ni autorización previa, lo que le hace comprender que una espina por pequeña que sea, hace que el viajero interrumpa su paso, y que una fracción de segundo abre la guardia para el golpe fatal del enemigo.
PRESENCIA: No todo había de ser controversia, ya que Dios no abandona a sus hijos, sus designios son insondables y El construye el camino con nuestros propios pasos, por eso en medio de ese camino nos trajo del cielo tachonado de estrellas, al fornido "Comandante de Vuelo" como compensación de la inestimable ausencia, llegando con él, la espuma de la felicidad sobre el mar del sufrimiento. Su conversación fluida, su encanto comunicativo y sus hermosas volutas de denso humo unidas a las del "Calvo", produjeron un atractivo espectro de antros de Jazz, con niebla profunda y hermética que invitaba hondamente a abismarse en el sueño. (pensando en la Pajín)
MUTACION: Con todo lo acontecido, sólo una solución se ofrecía al problema planteado por el arcano, jamás dióse semejante situación, de sólo un golpe titular y suplente descartados por el destino, JAMÁS, Alcalde y por añadidura CALVO, ge abandonado por sus acólitos y abanderados. Jamás el más adulado pensó en ser mutado.
Sin embargo el destino haciendo un regate al desatino, obliga al siempre servido y considerado a servir y considerar por vez primera al servidor. Su carruaje enjaezado pone en camino, con sólo dos puertas, ¡Qué desatino!, aunque blanco y reluciente sentarse detrás no deja de ser gran inconveniente, si difícil es servir a tan exigente señor, peor aún resulta alcanzar el asiento posterior, así pensó el "el Bardo", ni siquiera suplente en esta ocasión, no es lo mismo acudir a la matinal cita de churros acomodado junto al Calvo, que contemplar la calva desde posición interior. La operación de sencillez aparente, no lo es tanto cuando uno es el cliente, que si bien acumulaba  incontables peripecias, casi todas vividas en era del "seiscientos", donde con agilidad sin cuento no sólo entraba con diligencia, sino que además buscaba acompañamiento y hasta sobraba parte del asiento, descubre ahora con tristeza que se olvidó del proceso, ¿pasaba antes la pierna?, ¿quizás primero el trasero?, ¿cabeza y pierna diestra a la vez?, en un segundo la cabeza maquina, el Calvo solícito presiona y un servidor confuso y torpe al fin rendido acomoda el cuerpo tendido y las rodillas trastocadas.
 El terceto ya instalado, permite al conductor delegado, enfilar la autopista, ruta hasta ahora nunca prevista, pero debido a su rango le elección proviene de su mando. Pulso firme adecuada conducción en la autopista no cabe distracción, pero al llegar a la barrera, en vez de frenar acelera, esquiva la taquilla se introduce en otra vía y ¡milagro!, al llegar a la otra valla con celeridad se eleva, ¡Qué poderío, qué magia, al Alcalde aún se le eleva!, (y sin ayuda).
 Aparcar no ge fácil, pero salir...
 SUFRIMIENTO: Siempre había pensado que hasta la vida más desgraciada tenía brotes de ventura entre la arena y el peñascal, pero nunca más pensaré así después de la aventura emprendida para salir del infierno, el aparcamiento que de por sí no da demasiado resquicio a la bondad del espacio, el Calvo que de pié ya ante la puerta invitaba a la salida, el asiento que si bien tenía plegado el respaldo, sin embargo no se había corrido por completo hasta el volante, y porqué no decirlo, la falta de agilidad física perdida en pro de la misma mental, no llegó sin embargo a poder suplir la acción bien pensada ya que en esta sola ocasión, quizás la física manda algo más que la mental.
 Mi mente pensó de inmediato, me asemejo a una nuez sana y hermosa, dentro de una cáscara rugosa y vieja.
 El primer intento lo pensé como hubiese hecho antaño, decidido, mano derecha apoyada en respaldo de asiento delantero, impulso hacia arriba, alentamiento de pierna izquierda y proyección decidida hacia el exterior, reacción inmediata, doblamiento de rodilla imprevisto, retroceso paulatino y regreso al primer intento
Segundo intento, adelantamiento del trasero al filo del asiento posterior, empujón decidido al asiento delantero, apertura de espacio hacia la salida, coches esperando paso, el Calvo tendiendo la mano desde fuera, la gente tocando el claxon, pierna izquierda fuera, cabeza no sé donde pero pié derecho enganchado bajo el asiento delantero, sudores miseria, caos, dolores, al fin salió todo el cuerpo, no había sido niño, ge... El Bardo.
 CACHONDEO: Una vez más las inexorables y sabias leyes de la Física, se hacen presentes y nos hacen vívidas sus consecuencias, ante cualquier clase de "sucedido".
 Acción, lo narrado. Reacción, inmediata, espontánea, hiriente, contagiosa, cómplice e hilarante, el más puro CACHONDEO.

A mayor número de espectadores, mayor jolgorio, y cuanto más amigos, más cercanos, más familiares, tanto mayor el regodeo.

¡Haced la prueba hijos míos!, entrad en el vehículo portador de dos puertas, emulad al "Bardo", la entrada no es tanto, pero probad la salida, y ¡Ojalá que no tengáis por añadidura flaqueante la llamada "Rétula", o Choquezuela, en cuyo caso os asemejáis un tanto más al sujeto "predicado"!.
Mucho pedir sería convocar como espectadores a nuestra señora esposa, hijos y quizás también a algún que otro nieto a ser posible avispado, el coro sería perfecto.
 Después de eso me he dado cuenta que "el espejo de la impotencia, no solo refleja la carencia prostática".
 PD. Frase lapidaria inspirada en relato autorizado y conspicuo, del nunca suficientemente ponderado, su señoría,."EL CHERIF"
 EL BARDO. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario